El Kripton Clean Dry es perfecto para la limpieza y el buen mantenimiento de la maquinaria industrial, herramientas y componentes mecánicos.

Recuperar y restaurar es mantener

Mantener en condiciones óptimas nuestros equipos e incluso mejorar su funcionamiento es una de las muchas ventajas que conseguimos con el uso de los desengrasantes industriales. Tanto si se trata de aceites, lubricantes, grasa, adhesivos, alquitrán o cualquier otro tipo de suciedad o residuos industriales, utilizar el producto adecuado asegura su eliminación y, en consecuencia, que nuestros equipos, herramientas y componentes recuperen su capacidad operativa. No se trata de una restauración en toda regla, pero en la gran mayoría de casos, el uso de desengrasantes industriales retrasa la llegada de problemas mayores (que sí acaban demandando una reparación costosa).

Desengrasante Clean Dry

¿Qué ofrece Clean Dry?

En Kripton creemos que una de las características más importantes de un buen desengrasante es que sea agresivo sólo con aquello que debe disolver. Es importante no verse obligado a desalojar toda una área porque estamos usando un desengrasante que evapora lentamente y deja una atmósfera irrespirable. Por eso nuestro Clean Dry es de evaporación rápida y no está clorado. Se seca rápidamente para asegurar un acabado rápido e incluso es capaz de atacar algunos agentes contaminantes sin dejar residuos, manchas o corrosión en los metales. Es pulcro e higiénico. Por eso lo llamamos “limpiador desengrasante”.

Limpiador desengrasante de alto rendimiento

Basta de desengrasantes agresivos

Muchas veces, la agresividad del propio desengrasante acaba atacando nuestras piezas y máquinas. Y en vez de mejorar la situación, la empeoramos. El Clean Dry es amable incluso con los materiales metálicos industriales y mecánicos más comunes, además de con la mayoría de plásticos, gomas y revestimientos. Los materiales sobre los que podemos aplicar el Clean Dry sin riesgo de deterioro van de componentes sencillos como cadenas, cables, matrices, moldes o herramientas de mano a otros más complejos como cajas de cambios, bombas, motores, frenos, embragues, carretillas elevadoras, equipos neumáticos…

Seguridad, economía y facilidad de manejo

Como la mayoría de nuestros aerosoles, el Clean Dry esta presurizado con propelentes no inflamables como el CO2 y es muy estable. Esto garantiza la seguridad en cualquier entorno industrial, y además asegura que la cantidad de producto es mayor que la de propelente (nuestros aerosoles cuentan con un 95% de producto), lo cual supone un gran ahorro a fin de cuentas. Y, finalmente, otro de los estándares de nuestros aerosoles: una válvula 360º, que rocía a altísima presión y sin pérdidas incluso en posición horizontal y con fuerza suficiente para disgregar cómodamente cualquier tipo de suciedad de forma meticulosa.

Puedes ver cómo actúa Kripton Clean Dry en este vídeo explicativo: